1. Escuchar y entender
Lo primero de todo es escuchar al consumidor. Cuando el cliente está exponiéndonos su queja, no debemos caer en la tentación de interrumpirle con una respuesta precipi
tada. Debemos tomarnos el tiempo necesario para escuchar y entender realmente el problema del cliente.
2. Empatizar
Una vez hemos escuchado con atención la queja del cliente, el siguiente paso es empatizar con él para crear un vínculo y hacerle saber que hemos tomado nota de su problema y que vamos a trabajar para solucionarlo.
3. Ofrecer una solución
A la hora de ofrecer una solución al cliente, debemos centrarnos en lo que podemos hacer y no tanto en lo que no podemos hacer. Siempre hay una solución. Puede que no sea la que el cliente está demandando, pero el mero hecho de ofrecerle una alternativa puede ser una manera de volver a encarrilar su relación con la marca.
4. Ejecutar la solución
Tras proponer una solución, llega el momento de ponerla verdaderamente en práctica. De lo contrario, incumpliremos una promesa y defraudaremos doblemente al cliente.
5. Hacer un seguimiento
Después de poner en práctica los cuatro pasos enunciados con anterioridad, llega el momento de ponernos de nuevo en contacto con el cliente para asegurarnos de que la solución propuesta ha resuelto realmente su problema.
2. Empatizar
Una vez hemos escuchado con atención la queja del cliente, el siguiente paso es empatizar con él para crear un vínculo y hacerle saber que hemos tomado nota de su problema y que vamos a trabajar para solucionarlo.
3. Ofrecer una solución
A la hora de ofrecer una solución al cliente, debemos centrarnos en lo que podemos hacer y no tanto en lo que no podemos hacer. Siempre hay una solución. Puede que no sea la que el cliente está demandando, pero el mero hecho de ofrecerle una alternativa puede ser una manera de volver a encarrilar su relación con la marca.
4. Ejecutar la solución
Tras proponer una solución, llega el momento de ponerla verdaderamente en práctica. De lo contrario, incumpliremos una promesa y defraudaremos doblemente al cliente.
5. Hacer un seguimiento
Después de poner en práctica los cuatro pasos enunciados con anterioridad, llega el momento de ponernos de nuevo en contacto con el cliente para asegurarnos de que la solución propuesta ha resuelto realmente su problema.

No hay comentarios:
Publicar un comentario